Pese a la suba de la asignación, por qué muchos trabajadores seguirán perdiendo el cobro del salario por hijo
31/08/2022 · Especificas
Es porque el tope que da derecho a cobrar la asignación familiar se mantiene sin cambios en $ 158.366 de salario bruto.
¿Un trabajador con 2 hijos que gana $ 130.000 puede recibir en mano más que otro, también con 2 hijos menores, que gana $ 160.000?
La respuesta es sí, porque el tope que da derecho a cobrar la asignación familiar se mantiene sin cambios en $ 158.366 de salario bruto. Es una de tantas distorsiones que genera el reciente anuncio sobre asignaciones familiares.
Así quien gana un sueldo bruto de $ 130.000, menos los descuentos de jubilación y salud, cobrará en septiembre, octubre y noviembre en mano $ 107.900 más $ 20.000 por cada hijo: en total $ 147.900. Quien gana $ 160.000 brutos menos los descuentos, cobra en mano $ 132.800 y no tiene derecho al cobro del salario familiar que está topeado en $ 158.366. En definitiva cobrará en mano $ 15.100 menos.
Lo mismo pasa, con otras diferencias, para los que cobran $ 140.000 o $ 150.000 brutos en relación a quienes perciben $ 130.000 de sueldo bruto.
Esta distorsión se produce porque el Gobierno actualizó en línea con la inflación la asignación por hijo exclusivamente a los trabajadores en relación de dependencia con Ingresos brutos familiares inferiores a los $ 131.208 mensuales (rango 1). En esos casos, el salario familiar por hija o hijo pasa de $ 10.126, vigentes desde octubre de 2021 cuando se aprobó un plus extraordinario, a $ 20.000.
Para el resto de los trabajadores, si cada integrante del grupo familiar gana menos de $ 158.366, el monto del salario familiar según la movilidad, este año, de septiembre a noviembre se incrementó en un 49,2% versus una inflación a este último mes del 90%. Una pérdida de más de 40 puntos.
Por ejemplo, quienes tienen un Ingreso por Grupo Familiar de entre $ 131.209 y $ 192.432, la asignación por hijo baja a $ 6.830, siempre que ningún integrante del grupo familiar gane más de $ 158.366 . Así lo aclara ANSeS: “Si un integrante del grupo familiar percibe un importe bruto superior a pesos ciento cincuenta y ocho mil trescientos sesenta y seis ($ 158.366.-), se excluye del cobro de asignaciones familiares al grupo familiar”.
Este tope, que se actualiza una vez por año, entre los meses de octubre, según el RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables) se mantiene sin cambios cuando desde ese mes a junio 2022 aumentó un 44.9%. Ese tope debería rondar los $ 230.000.
Dejar de cobrar la asignación familiar
Entonces quien recibe un aumento salarial o mejora sus ingresos, puede tener una reducción nominal del beneficio y si supera el tope máximo directamente deja de cobrar la asignación familiar, pasando a percibir menos que trabajadores con sueldos más bajos. Eso es lo que está pasando.
La actualización anual con una inflación que se estima del orden del 90% implica ir perdiendo de cobrar el beneficio. Para dejar que haya esta pérdida, las escalas salariales de los distintos segmentos que dan derecho al cobro del beneficio deberían actualizarse como mínimo cada 3 meses, acompañando la evolución de la inflación y/o de los salarios, de ambos el mayor. Y los montos de las asignaciones familiar deben guardar un equilibrio para que quien gana menos no termine cobrando en mano más que quien gana más.