Francia - La cantante francesa Françoise Hardy defiende la reforma de las pensiones de Macron

11/04/2023 · Especificas

La cantante dice estar "avergonzada de lo que está pasando" en Francia y teme que las "huelgas repetidas" frenen el turismo. Así lo dijo en declaraciones al diario francés Journal du Dimanche.

En marzo pasado, trescientas personas vinculadas al mundo de la cultura firmaron una carta dirigida al presidente Emmanuel Macron en el que le exigían que retirara de forma inmediata la reforma de las pensiones, muy polémica y contra la que se han celebrado ya once jornadas de movilización nacional.

Françoise Hardy, ícono de la música francesa de los años 70, que suele ser más bien discreta sobre los asuntos políticos de su país, declaró al dominical que nunca podría haber firmado esa carta.

“Me interesa la economía y he comprendido que hay varias razones imperativas para la reforma de las pensiones. Todos los países europeos han fijado la edad de jubilación en 65, 66 o 67 años, salvo el nuestro, que tiene el gasto público más elevado de Europa, una deuda pública de 3 billones de euros con un tipo de interés del 3%, que probablemente aumentará aún más”, dijo la cantante de 79 años.

La cantante de ‘Tous les garçons et les filles’ dijo incluso estar avergonzada de lo que ocurre en Francia. “El déficit presupuestario es de unos 164.000 millones de euros que viene de lejos, debido, entre otras cosas, al coste de la mano de obra, demasiado elevado para que la producción francesa sea competitiva. Además, los pensionistas viven cada vez más tiempo, y actualmente no tenemos ni siquiera dos trabajadores por pensionista. A decir verdad, me avergüenzo de lo que ocurre en una Francia que se deja manipular y desinformar por extremistas de izquierda o de derecha: la LFI, los Nupes, Marine Le Pen”, denunció.

Hardy criticó también a los manifestantes y a los huelguistas que provocan problemas de transporte. “Impiden a mucha gente llegar a su trabajo con normalidad e incluso a algunos de ellos trabajar, pero también la transformación de París y del país en repulsas turísticas, por no hablar de toda la violencia y de los numerosos daños materiales inaceptables y caros de reparar”, concluyó.