Cornejo es el que más jueces nombró y quiere apurar más jubilaciones

09/01/2019 · Generales

A poco menos de un año de dejar el poder, ya igualó el número de magistrados que se jubilaron en los mandatos de Celso Jaque y Francisco Pérez. Evalúan proyecto de ley para desalentar que los jueces se jubilen a edad avanzada.

A poco menos de un año de dejar el poder, ya igualó el número de magistrados que se jubilaron en los mandatos de Celso Jaque y Francisco Pérez. Evalúan proyecto de ley para desalentar que los jueces se jubilen a edad avanzada.

El gobierno de Alfredo Cornejo será el que más jubilaciones de jueces aceptó en la última década. Así lo confirmaron desde el Ejecutivo provincial luego de que en el mes de enero, a poco menos de un año de que concluya su mandato, ya se superó el número de magistrados que se habían jubilado en los gobiernos de Francisco Pérez y Celso Jaque. Pero van por más:  el gobierno analiza un proyecto de ley para evitar que los magistrados dilaten su jubilación congelándoles la antigüedad a los 60 años. 

Durante el gobierno de Celso Jaque se jubilaron 55 jueces, mientras que en la gestión de Pérez fueron 54 las jubilaciones. Según datos oficiales, al día de hoy el actual gobernador ha aceptado la renuncia de 58 magistrados y todavía le resta un año de mandato. En el Ejecutivo atribuye a distintos factores ese fenómeno, como las nuevas leyes procesales que implican cambios en el rol de los magistrados.

El actual gobernador no solo ha postulado personas de su confianza como magistrados de la Suprema Corte y la procuración. Cornejo ha sido el gobernador que más jueces ha ternado en la última década y el número sigue creciendo. En el máximo tribunal postuló a José Valerio luego del deceso de Herman Salvini y a Dalmiro Garay tras la jubilación de Alejandro Pérez Hualde. En la procuración le tomó juramento a Alejandro Gullé como procurador general tras la jubilación de un histórico: Rodolfo González.

Pero además de esos tres casos, Cornejo propuso otros 55 nombres de jueces que fueron aprobados por la Cámara de Senadores. El número ya iguala los nombramientos de los dos gobiernos que lo sucedieron y todo parece indicar que este año crecería considerablemente. No solo porque muchos magistrados se encuentran en edad de jubilarse, sino porque los cambios procesales que impulsó esta gestión significan un cambio en la forma de trabajo que no todos los jueces están dispuestos a aceptar.